Nutricion Vegana
¿Por qué elegir una alimentación vegana?
Cada vez es más evidente que el consumo de animales es la principal causa de muchos de los problemas mundiales. Puesto que la alimentación vegetal supone una solución concreta para resolver estas cuestiones, el estilo de vida y una alimentación sin productos de origen animal están tomando impulso rápidamente.
Una dieta vegetal salva a los animales de una vida de sufrimiento, reduce la huella ecológica a nivel individual y contribuye a un mundo más justo. Al mismo tiempo, llevar una alimentación a base de vegetales también puede contribuir a una dieta más variada y saludable.
La alimentación vegetariana y vegana tiene una larga tradición
A lo largo de la historia el vegetarianismo siempre ha estado presente, ya sea por razones religiosas, políticas o sociales. El concepto de vegetarianismo se remonta al menos 6000 años atrás con los primeros registros de las culturas hindúes; pero, incluso en Europa hace 2500 años, algunas escuelas griegas de filosofía ya rechazaron el consumo de carne, huevos y leche por razones éticas al tiempo que afirmaban que una alimentación exclusivamente vegetal es más saludable.
Sin embargo, el término ‘veganismo’ no apareció hasta 1944, y se construye uniendo el principio y el final de la palabra vegetarianismo (veg-etari-anismo), lo cual refleja la idea de que el veganismo empieza a partir del vegetarianismo y lo lleva un paso más allá, siguiendo el razonamiento lógico de los motivos por los que elegir el vegetarianismo.
¿Que comer si sigues una alimentacion vegana?
Una dieta sin productos de origen animal es extremadamente versátil. La transición hacia una alimentación más vegetal abre un mundo de nuevas y emocionantes posibilidades culinarias, y los productos de origen animal se pueden sustituir fácilmente. ¡No tienes por qué echar nada de menos!
- Las frutas y verduras como los tomates, la col, la calabaza, el ajo, las olivas, el brócoli, las manzanas, las nectarinas, los frutos del bosque, los plátanos, los melones y las naranjas son alimentos que constituyen una fuente importante de vitaminas, minerales, fitonutrientes y fibra.
- Las legumbres como las lentejas, los guisantes, las alubias, la soja y los altramuces son una fuente importante de proteína.
- Los granos integrales y cereales como la avena, el centeno, la espelta, el trigo, la cebada, el mijo y el arroz, junto con pseudocereales como la quinua, el amaranto y el trigo sarraceno, aportan carbohidratos complejos, fibra y fitoquímicos.
- Los frutos secos y semillas como las semillas de lino, las nueces y las semillas de cáñamo aportan grasas saludables y nutrientes con alto valor nutricional.
- Las alternativas veganas a la carne como el tofu, las hamburguesas veganas, el escalope y las salchichas vegetales se pueden encontrar en multitud de versiones hechas, por ejemplo, con soja, seitán y altramuz. También existen alternativas veganas para la leche, el yogur y el queso que se elaboran normalmente con soja, frutos secos y cereales.
Una dieta equilibrada vegana es una dieta sana
El consumo elevado de productos animales es una de las principales causas de las enfermedades más comunes relacionadas con nuestro estilo de vida actual, como la obesidad, la diabetes o las enfermedades cardiovasculares. Una alimentación vegetal variada y equilibrada puede ayudar a reducir el riesgo de desarrollar estas enfermedades. En un informe sobre estas cuestiones, la Academia de Nutrición y Dietética afirma que una alimentación vegana bien planificada (así como vegetariana) es apropiada en cualquier etapa de la vida, ya sea durante el embarazo, la infancia, la niñez y la adolescencia.
Además, una alimentación vegetal reduce el riesgo de sufrir intoxicaciones alimentarias producidas por la salmonela y otras bacterias y la exposición a toxinas medioambientales.
Ingredientes importantes en una alimentación vegana
Independientemente del estilo de alimentación, ya sea vegetariano, vegano o no, una buena planificación es esencial para evitar las deficiencias nutricionales. Una alimentación vegana óptima se garantiza al llevar una dieta equilibrada y variada sin perder de vista los nutrientes fundamentales. Asimismo, los nutricionistas recomiendan hacerse un análisis de sangre cada uno o dos años.